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Vía Crucis del Consejo de Hermandades y Cofradías de San Fernando  2005
La Caridad recorre su barrio en fervoroso Vía Crucis

Silencio y fervor en el vía crucis de la Caridad Las hermandades isleñas celebraron en el primer lunes de Cuaresma el vía crucis oficial que contó con la presencia del obispo  La Virgen de la Caridad y el Santísimo Cristo de la Salvación en su Sagrada Mortaja presidieron ayer el vía crucis de las hermandades y cofradías de San Fernando, organizado por el Consejo de Hermandades junto con la Hermandad de la Caridad. Se trataba de la primera vez en la que la Virgen de la Caridad salía a la calle en parihuela, de ahí que los cofrades de la hermandad tuvieran que realizar una parihuela de grandes dimensiones, con capacidad para acoger el grupo escultórico que realizara Antonio Bey Olvera hace más de sesenta años. Se trataba de una salida sin precedentes, pero si histórica fue ésta, también lo fue la presencia del obispo diocesano, Antonio Ceballos Atienza, que con motivo de su visita pastoral a San Fernando no dudó en participar en este acto religioso que abre la Cuaresma 2005 para los cofrades isleños, coincidiendo con el primer lunes del nuevo periodo. Más de un millar de personas participaron en el acto cumbre de la Cuaresma isleña, lo que motivó el corte momentáneo de la calle Real cuando el vía crucis salió de la iglesia de San Francisco. Ante la parihuela de la Virgen iba el obispo diocesano, Antonio Ceballos Atienza; el arcipreste de San Fernando, Jesús Guerrero Amores; el vicario de pastoral diocesana, Fructuoso Antolín Camacho; el párroco de San Francisco, Juan Apellániz; el director espiritual del Consejo de Hermandades y párroco del Santo Cristo, Salvador Rivera Sánchez, además del alcalde isleño, Manuel María de Bernardo Foncubierta; la primera teniente de alcalde y delegada de Presidencia, María del Carmen Gómez Baña y el presidente del Consejo de Hermandades, Manuel Muñoz Jordán, además del prior de los Dominicos en Cádiz, Pascual Saturio Medina, que comentó cada una de las estaciones del vía crucis. El vía crucis recorrió las calles Real, Almirante Faustino Ruiz, Colegio Naval Sacramento, Cecilio Pujazón, Lepanto, Isaac Peral, Calderón de la Barca, Hermanos Laulhé, General Valdés, Alameda Moreno de Guerra, Real y a su templo, donde llegó en torno a las diez y media de la noche. Especialmente bello resulto el paso de la Virgen por la Alameda Moreno de Guerra, un lugar que pese a estar junto a su parroquia no forma parte del itinerario de la salida procesional. La primera de las estaciones se rezó bajo el azulejo que la Hermandad de la Expiración inauguró en 1997 tras celebrarse el bicentenario fundacional de la cofradía y que es obra del actual hermano mayor y ceramista, Juan Pérez Bey. Fue el turno de la Hermandad del Gran Poder, a la que siguieron otras como Prendimiento, Humildad y Paciencia, Rosario, Desamparados, Resurrección, Soledad, Nazareno, Vera-Cruz, Santo Entierro, Expiración, Columna, Afligidos y Caridad, que tuvo a su cargo el rezo de la última estación en el interior del templo. Destacaba entre las hermandades encargadas de aportar su cruz de guía para presidir el vía crucis del Consejo de Hermandades, la nueva de la Sagrada Resurrección, que al carecer aún de cruz de guía presidió la estación con la antigua de la Hermandad de la Caridad, cedida para la ocasión, aunque probablemente no será la que saque en su primera salida procesional. Tras la cruz parroquial y los ciriales iban hermanos con cirios y cofrades de cada una de las hermandades de San Fernando, que también fueron portando la enorme parihuela de la Virgen, realizada expresamente para la ocasión, ya que la Virgen de la Caridad no había salido nunca, hasta la noche de ayer, a la calle para presidir un vía crucis o un rosario de la aurora. La parihuela iba sin flores, salvo un pequeño detalle bajo la mano del Santísimo Cristo de la Salvación en su Sagrada Mortaja. Muchos de los asistentes incluso pensaron que la parihuela había sido cedida por la Hermandad del Rosario, pero no era así. Lógicamente, pocos pensaban que la Hermandad de la Caridad haría un esfuerzo como el que ha realizado para que la Virgen tenga una parihuela para salir a la calle, hecha con el amor de sus hermanos. Todo indicaba el periodo cuaresmal, por eso la Virgen no llevaba lujo alguno y todo en ella era sencillez. La Isla dejó la máscara del Carnaval y aunque en la calle Las Cortes aún estaban encendidas las luces de las fiestas, en las calles isleñas solo se respiraba un silencio absoluto y un gran fervor hacia la Virgen de la Caridad. Muchos isleños salían a sus balcones ante el sonido de los altavoces que expandían el rezo de los fieles y presenciaban con asombro el discurrir del cortejo. En la mayoría de las calles el público tenía que ocupar las aceras, dada la gran cantidad de gente que acudió a este acto. Los cofrades isleños han entrado en la recta final, en el camino que lleva hacia la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo y la participación de los fieles ha dado muestras de lo que puede significa esta nueva Cuaresma. Los cofrades isleños respondieron a la llamada del Consejo de Hermandades en un vía crucis que contó también con la música de capilla como intervalo entre estación y estación y que reunió a un gran número de devotos en torno a la Virgen de la Caridad y al Santísimo Cristo de la Salvación en la salida extraordinaria del vía crucis. Gracias a la corrección del Obispado El Obispado diocesano corrigió hace cuatro años la pena impuesta a las cofradías en las que sólo permitía la salida de Cristo crucificado en los vía crucis. Con aquella decisión salomónica, se acabaron las salidas de Jesús Nazareno y Jesús de la Misericordia, unos vía crucis que contaban con una gran participación. Hace cuatro años el Obispado acabó con aquella normativa y permitió que cualquier imagen pasional pueda presidir un vía crucis público. El Consejo de Hermandades decidió entonces que fuera el Nazareno el primero en salir, congregando a más de cuatro mil personas tras el Señor de la Isla. Al año siguiente fue el Gran Poder y el año pasado fue Jesús de Medinaceli. Anoche le tocó el turno a la Caridad, aunque en Cádiz también la Piedad, conocida como El Caminito, ha presidido ya un vía crucis. En la Cuaresma aún quedan los vía crucis públicos de varias hermandades.

Fuentes www.publicacionesdelsur.net

 
 

 

 

 

 
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